Programación Metabólica // Gina Salame

16 March, 2017

¿Estás embarazada?

¿Qué harías si existiera una pastilla que pudiera programarle a tu bebé por nacer una vida sana, libre de enfermedades  cardiovasculares, hipertensión, diabetes, alergias, asma y hasta obesidad? Estoy segura de que no dudarías ni un segundo en tomártela. La realidad es que esa pastilla milagrosa no existe, pero sí hay cosas que podemos hacer para elevar significativamente las probabilidades de tener  un hijo sano y que permanezca sano durante su vida. Una de estas cosas es un régimen prenatal que permite a la mujer embarazada “programar” que su hijo por nacer obtenga un crecimiento y desarrollo óptimo, y que adquiera resistencia a enfermedades desde su infancia hasta su edad adulta.

Evidencia clínica nos revela que existen varias enfermedades que no son sólo el resultado de  predisposición genética y malos hábitos, sino que también son resultado del ambiente intrauterino que recibimos. En otras palabras, los cortos 9 meses de vida dentro del útero materno pueden moldear la salud de nuestros hijos.

Hace tres décadas salió a la luz un estudio que detallaba los resultados de autopsias realizadas a niños que habían nacido muertos (por complicaciones en el parto y no por defectos o enfermedades) en donde analizaban también la dieta y el aumento de peso de la madre. El estudio reveló que cuando las madres tenían una dieta pobre y estaban desnutridas, los órganos de los bebés eran pequeños y tenían menos células de lo normal. Varios órganos fueron afectados: el corazón, los pulmones, el hígado, los riñones, el timo e incluso el cerebro. Los investigadores se preguntaban qué hubiera pasado si estos niños hubieran vivido; probablemente un pulmón desarrollado inadecuadamente sería causa de problemas crónicos respiratorios como el asma, un hígado más pequeño de lo normal contribuiría a altos niveles de colesterol en sangre y problemas cardiovasculares en la edad adulta, el pobre crecimiento de un riñón podría desencadenar una hipertensión, y pocas células en la glándula del timo implicarían una vida con poca resistencia inmunológica. Estas preguntas llevaron a los investigadores a realizar cientos de estudios epidemiológicos en la asociación de la nutrición de la madre durante el embarazo y la salud de  los hijos.

Efectivamente todas estas preguntas fueron probadas como válidas: Órganos pequeños con menor número de células y cambios en la estructura del cuerpo causados por una nutrición inadecuada prenatal soportan el concepto de que muchas enfermedades crónicas incluyendo enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes pueden ser originados antes del nacimiento.

A este nuevo campo en la ciencia se le denomina hoy en día como programación metabólica

Uno de los estudios realizados fue a madres que sobrevivieron durante la segunda guerra mundial ( The Dutch Famine Studies) en donde se demostró que mujeres desnutridas antes del embarazo sufrían de problemas de fertilidad. Entre los niños que nacieron de madres que sí pudieron quedar embarazadas se encontró un aumento en defectos de nacimiento de la espina dorsal y el sistema nervioso, así como una mayor incidencia en enfermedades mentales, niveles bajos de IQ  y enfermedades crónicas como el síndrome metabólico, diabetes, hipertensión y obesidad en la edad adulta.

Las buenas noticias de la programación metabólica

Así como la desnutrición y los malos hábitos durante el embarazo pueden dañar a corto y largo plazo la salud de nuestros hijos, una buena alimentación durante el embarazo especialmente durante el segundo y tercer trimestre  (que es el periodo en el cual el feto crece mas rápido ) de embarazo, puede reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas y aumentar las probabilidades de que nuestros hijos disfruten de una vida saludable.

¿Qué es una buena alimentación?

Desnutrición no se refiere nada más a la falta de comida sino también a la calidad de comida que ingerimos. Hay mucha gente obesa (la mayoría) que está desnutrida pues la comida chatarra no aporta los suficientes nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

Es importante tener una dieta balanceada en donde se incluyan todos lo grupos alimenticios que son los carbohidratos, proteínas, grasas, frutas y verduras, así como tomar un multivitamínico  (recetado por un doctor o nutriólogo) que incluya ácido fólico por lo menos 3 meses antes de embarazarse.

Es sabido que al principio del embarazo muchas mujeres sufren de náuseas, ascos y vómitos  y es difícil aportar una dieta balanceada en este periodo, pero esto suele pasar después de la semana 12 de gestación y es en este tiempo ( segundo y tercer trimestre de embarazo) que debemos aprovechar para comer lo más nutritivo y balanceado que podamos para poder brindarles a nuestros hijos el mayor potencial de una vida larga y saludable.

Gina Salame

Licenciada en Ciencias de la Nutrición

 

Comparte este post Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone
1 comment

Related posts

1 comment

Belén D. 17 March, 2017 at 1:05 PM

Hola Kali, interesante esta nota. Me ha dejado pensando en lo importante de la buena nutrición en todos los momentos de nuestra vida y en la de nuestros hijos. Es sorprendente lo fácil que resulta ponerles un techo a su desarrollo físico y mental pleno. Gracias por compartirlo con nosotros besos

Reply

Leave a Comment