Facial en casa

17 January, 2018

Dicen los expertos que lo ideal es hacernos al menos un facial al mes. Pero seamos realistas, la mayoría de las veces no tenemos tiempo ni de bañarnos con calma (hola, mamás, les mando saludos), entonces no es tan factible tomarnos unas horas libres para consentirnos y por eso preparé este post en el que solo vas a necesitar 20 minutos para sentirte fabulosa.

Ya sé, no es lo mismo que ir a un lugar pero consentirnos nosotras mismas también está deli y muchas veces es lo que hay. Entonces hoy juguemos a que nosotras somos las expertas y hagamos nuestro propio spa en casa. ¿Listas?
El primer paso no es parte del facial pero es un buen bonus: pon un difusor con aceites esenciales, incienso o alguna vela de olor. Está comprobado científicamente (no sé qué tipo de científicos estudian velas de olor pero gracias) que percibir un aroma que nos gusta puede tranquilizarnos de inmediato así que no te saltes este paso. Y ya que andas en el tema también pon música, eso siempre es el complemento perfecto para cualquier experiencia de gozo.
Y ahora el facial:
– Lava muy bien tu cara. Antes de empezar con exfoliantes y mascarillas debes asegurarte de remover maquillaje e impurezas. Saltarte este paso puede ser tentador pero no lo hagas, es el más importante. Puedes usar tu jabón de cara de siempre o hacerte una limpieza profunda usando algún aceite natural. El uso de aceite puede sonar intimidante pero es muy efectivo para remover impurezas desde lo más profundo de los poros sin causar resequedad y es muy recomendable para las pieles normales, secas y mixtas. La manera de hacerlo es la siguiente: pones un poco de aceite en tus manos -el más virgen y puro que encuentres, puede ser coco, oliva o jojoba- y lo aplicas sobre tu piel seca, das un masaje en forma circular -incluye el area de ojos y cejas- y cuando sientas que es suficiente lo enjuagas con agua tibia. A veces el aceite se ve un poco blanco al entrar en contacto con el agua pero no te preocupes, enjuaga y seca suavemente con una toalla.
– Realízate una exfoliación suave. Yo sé que muchas veces se antoja hacer una exfoliación profunda pero hacerlo con demasiada fuerza pueda lastimar la piel, deshidratarla y causar que te salgan granos; es mejor ser delicadas. Te recomiendo usar un exfoliante de granos naturales o arcilla y no uno de semillas machacadas ni cacao ya que con esos es muy fácil pasarte. Si no tienes un exfoliante o prefieres hacer uno aquí te va la receta del que yo uso: 2 cucharadas de avena molida (ponla unos segundos en la licuadora) + una cucharadita de miel de abeja + tres gotas de aceite esencial de Tea Tree (yo uso el de Xamania). Aplica esta mezcla sobre tu cara dando un ligero masaje y enjuaga. Las exfoliaciones ligeras de este tipo se pueden hacer hasta dos veces por semana entonces si te sobra un poco de mezcla guárdala en el refri para otro día.
– Vaporízate o usa una compresa tibia. Ten muchísimo cuidado con este paso. La idea es que el vapor abra tus poros para purificarlos no que te quemes ni que te quede la piel roja. Una manera de hacerlo es poner a hervir agua con bolsas de té de manzanilla y después poner tu cara sobre el hervor pero honestamente a mí me da miedo y se me hace mucha intensidad innecesaria, entonces yo lo que prefiero hacer es hervir el agua, dejarla enfriar un poco, mojar una toalla de manos en el líquido y aplicarla sobre mi cara. Al principio la toalla se va a sentir caliente pero se enfría rápidamente, mientras eso sucede puedes hacer un ejercicio de respiración -checa mi post sobre el mindfulness aquí: ¿Qué es un escaneo corporal?o dormirte una mini siesta.
– Escoge una mascarilla ideal para tu piel. Cuando digo esto no me refiero a tu tipo de piel (aunque también es importante considerarlo) sino más bien al estado actual de tu piel. ¿Está deshidratada, irritada, tiene barritos, resequedades? Es importante que estés al pendiente del estado de tu piel y los cambios que va presentando para saber qué le hace falta. Hay muchísimas mascarillas en el mercado; a mí me encantan las de Kiehl’s y las de barro negro pero acuérdate que tú también puedes hacer las tuyas. Si quieres ideas aquí está un link al post que hice sobre mis favoritas. Mascarillas naturales
– Después de retirar tu mascarilla te recomiendo usar un toner para cerrar tus poros y retirar cualquier residuo de tu mascarilla. Muchas marcas tienen toners que funcionan dependiendo de tu tipo de piel pero yo te recomiendo siempre escoger los que son libres de alcohol ya que tienden a resecar de más. Clinique y Kiehl’s son mis marcas favoritas para toners pero el agua de rosas nunca falla.
– Hidrata, hidrata, hidrata. No importa si tienes piel seca, grasa o de tres texturas diferentes. De nada va a haber servido tu ritual de belleza si no terminas con una hidratación profunda. Lo mejor es usar suero, crema de ojos y una buena crema humectante o aceite. Si quieres ideas aquí te va el post de los aceites ideales para cada tipo de piel y mis productos favoritos. Guía de aceites para la piel.
Listo. Se acabó el spa en casa. Es hora de apagar la velita y regresar al mundo real con la piel más radiate, sin duda.

K

 Top view of handmade soap with dried lavender and ingredients

Experts say that ideally you should have at least one facial a month. But let’s be realistic, most of the time we do not have time to calmly take a bath (hi to all you moms out there) so it’s not very feasible to take a few hours off to spoil ourselves. That’s why I prepared this post on how to feel fabulous in just 20 minutes.

I know, it’s not the same as going to a spa, but taking care of ourselves is also delish and many times it is all there is. So today we play at being the experts and we will make our own spa at home. Ready?

The first step is not part of the facial but is a great bonus. Turn on a diffuser with essential oils, incense or a scented candle. It is scientifically proven (I don’t know what kind of scientists study scented candles but thank you) that perceiving an aroma that we like can immediately calm us down, so do not skip this step. And since we’re on the subject, put on some music too. Music is always the perfect complement to any joyful experience.

And now for the facial:

– Wash your face very well. Before starting with exfoliants and masks you should make sure to remove makeup and impurities. Skipping this step can be tempting but don’t do it. It is the most important one. You can use your usual facial soap or do a deep cleansing using some natural oil. Using oil may sound intimidating but it is very effective for removing impurities deep in the pores without causing dryness and is highly recommended for normal, dry and mixed skin. The way to do it is this: you put a little oil in your hands -the most virgin and pure you can find; it can be coconut, olive or jojoba- and you apply it with a circular massage on your dry skin, -include the eye and eyebrow area- and when you feel it is enough you rinse it with warm water. Sometimes the oil looks a little white when it comes in contact with water but don’t worry; rinse and gently dry your face with a towel.

– Give yourself a gentle exfoliation. I know it is often tempting to do a deep exfoliation but doing it with too much force can damage and dehydrate the skin, and cause pimples. It is better to be gentle. I recommend using a natural grain or clay exfoliant and not one with crushed seeds or cocoa since with these latter it is very easy to go too far. If you do not have an exfoliant or you prefer to make one, here is the recipe I use: 2 tablespoons of ground oats (put them in the blender for a few seconds) + a teaspoon of honey and three drops of Tea Tree essential oil (I use the one from Xamania). Apply this mixture on your face with a light massage and rinse. Gentle exfoliations like this one can be done up to twice a week so if you have a bit of the mixture left over, save it in the fridge for another day.

– Use a vaporizer or a warm compress. Be very careful with this step. The idea is that the steam open your pores to purify them. You shouldn’t burn yourself and your skin shouldn’t turn red. One way to do it is to boil water with bags of chamomile tea and then put your face above the boiling water, but honestly this scares me and seems to me to be unnecessarily intense. What I prefer to do is boil the water, let it cool a little, then dip a hand towel in the water and lay it on my face. At first the towel will feel hot but it cools down quickly. While this happens you can do a breathing exercise or take a mini nap.

– Choose an ideal mask for your skin. When I say this I am not talking about your skin type (although it is also important to take into consideration) but rather the current state of your skin. Are you dehydrated, irritated or have pimples or dryness? It is important that you be aware of the state of your skin and any changes in order to know what you need. There are many masks on the market. I love Kiehl’s and black clay masks but remember that you can also make your own. Just remember to choose ingredients that work with your skin type.

– After removing your mask, I recommend using a toner to close your pores and remove any residue from your mask. Many brands have toners that work depending on your skin type but I recommend always choosing the alcohol-free ones since those with alcohol tend to dry your skin too much. Clinique and Kiehl’s are my favorite brands for toners but rose water never fails.

– Moisturize, moisturize, moisturize. It doesn’t matter if your skin is dry, oily or has three different textures. Your beauty ritual will have been for nothing if you do not finish it with a deep hydration. It is best to use serum, eye cream and a good moisturizer or oil.

There you go. The spa at home is done. It’s time to blow out the candle and return to the real world with your undoubtedly more radiant skin.

K

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